Cinco consejos para no cometer los errores del pasado al hipotecarnos.

Las ejecuciones hipotecarias iniciadas a lo largo de 2016 descendieron un 30,9%, según datos del Instituto Nacional de Estadística, síntoma de la mejora de la economía y de la confianza tanto de consumidores como de entidades financieras.

Además, la expansión del crédito comienza a acelerarse de manera pronunciada: en enero de este año el crédito a las familias creció un 22%, que sube hasta superar el 28% en el epígrafe de crédito hipotecario.

Es el momento, en opinión de Agencia Negociadora, de recordar los errores cometidos en el pasado para intentar que no se repitan y evitar, en el futuro, próximo o lejano, dolorosas situaciones de precariedad financiera.

Estos consejos son:

1.- Mucha atención a la capacidad de reembolso futura.
Una de las principales razones de que mucha gente no pudiese afrontar el pago de la hipoteca es que firmaron a interés variable en un escenario de tipos bajos. Cuando, a partir de 2009, los tipos empezaron a subir llegó el problema. Hay que ser consciente de que la mensualidad puede ser asequible en el momento de la firma, pero no después. Es imperativo, por ello, exigir al banco que nos ofrezca simulaciones en función de la variación de los tipos de interés para asegurarnos que siempre nos llegará el dinero.

2.- Aprender a negociar o asesorarse.
Dedicarle el tiempo que se merece a estudiar todos los elementos contenidos en un contrato hipotecario. Tener las cuentas claras y negociar con el banco de tú a tú, sin complejos. O bien, acudir a un intermediario hipotecario que negocie en nuestro nombre las mejores condiciones. Ya debería haberse acabado eso de las “lentejas hipotecarias”.

3.- Elegir bien.
La elección de la hipoteca es tan importante como la de la casa que se desea adquirir. Nunca compraríamos, conociéndolos, una casa con vicios ocultos; pero sí hemos firmado hipotecas sin conocer la letra pequeña. De un vicio oculto podemos no darnos cuenta, pero todo lo que se firma está escrito.

4.- Entender lo que se firma.
No afirmar conocer y haber entendido una operación de crédito sin conocerla o haberla entendido. Merece la pena dedicar el tiempo suficiente a comprender todo lo que se va a firmar.

5.- Ir al notario con la negociación con el banco cerrada.
El notario nos informará de los aspectos que se contienen en la escritura de hipoteca y comprobará si los hemos entendido. También puede resolvernos dudas: si alguna de ellas es realmente importante es mejor no firmar y volver a negociar con el banco. Las prisas, también en esto, son pésimas consejeras. En todo caso, ante el notario no se realizan negociaciones.

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