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Comprar o alquilar piso, ¿qué sale más rentable en 2018?

11/04/2018, 20 Minutos, CH. Lizarralde

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Y un año más la gran pregunta: ¿compro o alquilo? Teniendo en cuenta que la compra de una vivienda es seguramente la decisión económica más importante que toma una familia, responder con acierto a la pregunta resulta imprescindible. Antes de la crisis, con las hipotecas casi regaladas, la respuesta parecía clara: mejor comprar (claro, que luego pasó lo que pasó). Durante la crisis, con los bancos dando muy poco crédito, sólo pudieron comprar quienes venían "forrados" por sus ahorros. Y tras la crisis (en caso de que la crisis a pie de calle haya acabado), ¿tras la crisis qué?

Sin duda, España sigue siendo país de propietarios. Si pudiéramos elegir, si no dependiera de nuestra situación económica, todos (casi) preferimos comprar casa. Sólo hay que preguntar a quienes viven de alquiler. La mitad de ellos preferirían comprar piso, según el último de los estudios de Fotocasa. Seis de cada diez siguen pensando que alquilar una vivienda no es rentable a largo plazo. O en otras palabras, los españoles seguimos pensando que alquilar es tirar el dinero.

La locura de alquilar... si puedes

Si ese aserto tiene algo de verdad, nunca como ahora. Alquilar una vivienda en las grandes ciudades españolas se ha puesto por las nubes, especialmente si lo que queremos es vivir en el centro. Lo de Barcelona y Madrid, por este orden, es una auténtica locura. Según este portal inmobiliario, en los últimos cuatro años, el precio de los alquileres ha subido un 49% en Cataluña y un 27% en Madrid.

En 2013, un piso de 80 metros cuadrados se alquilaba en Cataluña por unos 666 euros al mes de media y en 2017 se pagaron ya 991 euros. En la Comunidad de Madrid, se pagaban 724 euros al mes y en año pasado hubo ya que aportar 916 euros. Claro, que todas esas variables se disiparon si hablamos sólo de Barcelona o sólo de Madrid. "En cuatro años, este mercado ha dado un vuelco total. En Barcelona y Madrid ya se han superado los precios máximos de los años del boom", explica Beatriz Torribo, directora de estudios de Fotocasa.

El dato oficial, el del Instituto Nacional de Estadística (INE), dice que el precio medio de la vivienda de alquiler en España subió un 1% en febrero, respecto a un año antes. Son ya 16 meses consecutivos al alza. Según Idealista, los alquileres se han encarecido un 8,8% durante el primer trimestre de 2018. La buena noticia es que los alquileres parecen tocar techo en Barcelona y Madrid. Este mercado refleja dos velocidades, de manera que los alquileres en las ciudades medianas o pequeñas no han vivido este boom, porque la demanda no es tanta y porque tampoco ha habido razones para especular (los efectos del turismo lowcost).

"Durante este trimestre las mayores subidas han pasado de los grandes mercados, donde el alquiler parece haber alcanzado techo, a otras capitales donde hasta ahora el impacto de las subidas había sido menor como Cuenca, Girona, Zaragoza o Guadalajara. En ciudades como Málaga o Alicante los propietarios ya han empezado a bajar las rentas y Barcelona también registra caídas en su evolución interanual", explica Fernando Encinar, jefe de estudios de Idealista. En su opinión, "los datos demuestran que el techo natural de los alquileres está en las posibilidades reales de los potenciales inquilinos". Parece que el mercado ya ha visto que los inquilinos de Barcelona y Madrid... ya no pueden más.

La condena de comprar

Entonces, ¿compramos o no? Si el precio de los alquileres se ha puesto por las nubes, el de la vivienda en propiedad no se ha quedado atrás. Una diferencia sí se observa: mientras los alquileres parecen haber encontrado su límite, el precio de los pisos en venta sigue en ascenso sostenido... y ya son 3 años de subidas.

Según la tasadora Tinsa, el precio medio de la vivienda terminada en España creció un 3,8 % interanual en el primer trimestre, hasta los 1.283 euros por metro cuadrado. Desde que este precio alcanzó su punto de inflexión en 2015 el mercado residencial español ha recuperado un 7,2% de su valor, situándose en niveles del segundo trimestre de 2013. Aún así, dice Tinsa, está un 37,2 % por debajo de los máximos alcanzados en 2007.

Fotocasa calcula que el precio de la vivienda de segunda mano creció en marzo un 5,3%, hasta los 1.752 euros el metro cuadrado. "En términos interanuales, los incrementos de precios de la vivienda de segunda mano ya son de dos dígitos en las principales plazas del país", asegura Toribio. De hecho, el precio interanual lleva 18 meses consecutivos incrementándose. Estos últimos cuatros meses los incrementos están siendo los más acusados del último año y medio. Fotocasa reconoce que no se veían incrementos tan abultados desde 2007. Los bancos han vuelto a abrir el grifo

Según el estudio 'La evolución poscrisis del mercado inmobiliario' publicado por EAE Business School, en 2017 se concedieron 429.082 hipotecas, de las que el 72% correspondió a viviendas. La cuota media mensual de cada hipoteca, durante el primer año, es de 530 euros. Los bancos vuelven a dar crédito, mucho crédito.

Ilustra este hecho la última promoción de BBVA. Su web ya anuncia hipotecas al 100%. Dice el banco azul que son hipotecas "para aquellas personas que que no disponen de dinero ahorrado para adelantar parte del importe de la compra de dicha vivienda". Todo ello siempre que la tasación que haga la entidad bancaria supere el precio de venta de mercado. Nos suena, ¿verdad? Parece que estamos dispuestos a tropezar dos veces en la misma piedra.

Ya lo dijo en octubre del año pasado el Consejo General de Colegios de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria. Su presidente mostró su preocupación por el hecho de que haya bancos que están volviendo a ofrecer hipotecas por el 100% del valor de la vivienda. Porque en realidad, sin hipoteca no hay familia media española que compre una casa.

Cada hogar hace un gran esfuerzo para adquirir un piso. ¿Cuál es el límite? Si ese esfuerzo se mide por el número de años de sueldo íntegro que un ciudadano debe destinar a la compra de una vivienda de tipo medio, el esfuerzo no ha dejado de aumentar desde 2015. Según Sociedad de Tasación, ahora mismo necesitamos unos siete años y medio de salario completo para comprar una vivienda. Son dos décimas por encima de 2017, pero sigue estando lejos de la locura del boom, cuando hacían falta 9 años y medio de salario completo. Pero vamos en esa dirección.

En el tercer trimestre de 2017, según datos del Banco de España, el precio medio de la vivienda absorbía hasta 7,1 años de la renta bruta media de una familia. Es el dato más alto desde finales de 2011, cuando era de 7,4 años. A mitad de 2013, en plena crisis, era de 6,3 años.

Pero, ¿qué pasa si empieza a subir el euríbor?

El 95% de las hipotecas a tipo variable están referenciadas al euríbor. El índice sigue bajo, muy bajo, y los hipotecados felices. Pero eso no va a durar siempre. Algún día el euríbor, o el índice que le sustituya, despertará y muchos temblarán... otra vez. De hecho, el servicio de estudios del BBVA ya pronosticaba el año pasado un aumento gradual del euríbor a partir de 2018.

Y así ha sido. En febrero, 18 meses después, el euríbor registró su primera subida. En todo caso, sigue en negativo y volvió a bajar en marzo. El euríbor se adentró en febrero de 2016 en terreno negativo por primera vez en la historia ante la política ultraexpansiva del Banco Central Europeo (BCE) para apuntalar la recuperación en la zona euro.

Casi el 30% de los nuevos hipotecados no sabe cómo le afectaría una subida de los tipos de interés. En concreto, según el análisis realizado por el Observatorio de la Financiación Familiar de Agencia Negociadora, el 28,9% de los españoles que han formalizado una hipoteca en los últimos dos años tendría que hacer un gran esfuerzo para afrontar una subida de los tipos de interés en sus préstamos, básicamente del euríbor. Tal vez por ello cada vez se firman más hipotecas a tipo fijo.

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