
Si no puedes pagar la hipoteca este mes, lo más importante es actuar antes de que los impagos se acumulen. Hablar con el banco a tiempo abre más opciones que esperar, y las soluciones de esta guía suelen ser más accesibles mientras aún no hay cuotas vencidas. Repasamos qué hacer primero, qué pasa si dejas de pagar, cómo negociar con la entidad y cuándo conviene reorganizar tus deudas.
Más de 21 años acompañando a familias en situaciones de sobreendeudamiento, durante los cuales hemos gestionado más de 410.000 operaciones y formalizado más de 1.200 millones de euros. Con esa experiencia, ordenamos las opciones de lo más sencillo a lo más complejo, con datos de la ley y sin dramatizar: cada situación tiene salida si se estudia a tiempo.
Última revisión de los datos legales: 14 de octubre de 2026.
¿Qué hago si no puedo pagar la hipoteca este mes? Primeros pasos
Lo primero es medir el hueco real entre tus ingresos y tus cuotas y hablar con tu banco antes de dejar de pagar. Cuando piensas «no puedo pagar la hipoteca», ordenar la información te ayuda a decidir con calma. Estos son los pasos:
Pedir ayuda pronto no te compromete a nada y te da más margen para elegir.
¿Qué pasa si dejo de pagar la hipoteca?
Dejar de pagar la hipoteca no supone perder la casa de un día para otro, pero sí activa intereses de demora y, si los impagos se prolongan, puede acabar en una ejecución. Desde la primera cuota vencida, la deuda genera intereses de demora. La Ley 5/2019 de contratos de crédito inmobiliario los fija en el interés remuneratorio más tres puntos, solo sobre el principal vencido y sin capitalizarse, salvo en el supuesto que prevé la Ley de Enjuiciamiento Civil (artículo 25).
Para que el banco pueda exigir todo el préstamo de golpe, el artículo 24 de esa ley exige que se cumplan a la vez tres requisitos: estar en mora, acumular un mínimo de cuotas impagadas y haber requerido el pago concediendo al menos un mes. Ese mínimo es el 3 % del capital concedido si la mora ocurre en la primera mitad del préstamo, y el 7 % si ocurre en la segunda. También se cumple con doce cuotas impagadas en el primer caso y con quince en el segundo.
Esas cifras no son un plazo para esperar, son el límite a partir del cual el banco puede reclamarlo todo. Esta tabla resume qué conviene hacer en cada punto:
Si el proceso llega a la subasta y lo obtenido no cubre la deuda, puede quedar deuda pendiente. Por eso interesa actuar mucho antes de ese punto.
¿Cómo negociar con el banco si no puedo pagar la hipoteca? Soluciones

Si no puedes pagar la hipoteca, negociar con el banco es la vía más directa y la primera que conviene probar, porque puede aliviar la cuota sin que tengas que vender ni reorganizar nada más. Pide siempre la respuesta por escrito y presenta tu documentación completa. Estas son las tres medidas más habituales.
Carencia de capital
Durante un periodo pactado pagas solo los intereses y dejas de amortizar capital. La cuota baja de inmediato, y el capital pendiente no se reduce mientras dura la carencia. Es útil cuando el problema es temporal, como un periodo corto de paro.
Ampliación del plazo de amortización
El banco reparte el capital pendiente en más cuotas, de modo que cada una es menor. A cambio, se pagan intereses durante más tiempo, así que conviene preguntar cuánto suma en total antes de aceptar.
Novación de condiciones
Consiste en modificar el contrato, por ejemplo el tipo de interés o el sistema de amortización, para que la cuota se ajuste a tu capacidad de pago. El banco decide si la acepta, así que lleva a la reunión tu presupuesto y una propuesta concreta de cuota.
¿Qué es el Código de Buenas Prácticas y quién puede acogerse?
El Código de Buenas Prácticas es un conjunto de medidas que aplican los bancos adheridos a los deudores hipotecarios en situación de vulnerabilidad económica para reestructurar su deuda. Si la reestructuración no es viable, ofrece otras medidas, como la dación en pago.
El primer paso es siempre la reestructuración: ampliar el plazo, aplicar una carencia o reducir el tipo de interés. Solo si esa reestructuración se declara inviable se pasa a otras medidas, como la quita o la dación en pago.
Los requisitos, los umbrales de renta y los plazos de solicitud dependen de la versión del Código en vigor. Consúltalos en la guía del Banco de España para deudores hipotecarios sin recursos y confirma con tu entidad si está adherida.
¿Y si me quedo en paro? Qué hacer con la hipoteca sin nómina
Si pierdes tu empleo y no puedes pagar la hipoteca, solicita cuanto antes la prestación por desempleo en el SEPE y avisa a tu banco antes de que venza la primera cuota sin pagar. Estos pasos ayudan a ordenar la situación:
La prestación por desempleo es temporal. Planifica ya qué harás cuando termine, porque ese es el momento en el que más pesa la cuota.
¿Cuándo conviene reunificar deudas con garantía hipotecaria?
Conviene valorar la reunificación cuando no puedes pagar la hipoteca ni el resto de tus cuotas porque la suma de todas ellas te impide llegar a fin de mes. Reunificar es agrupar varias deudas en una sola financiación con una única cuota. Entran préstamos personales, tarjetas, créditos al consumo y otras financiaciones.
No es un último recurso ni una salida de emergencia: es una operación de reorganización financiera para personas que pagan sus cuotas pero van justas. Tampoco borra ni reduce la deuda. Reduce la cuota mensual y te da más liquidez mensual. Estas son las señales de que puede encajar:
El plazo no tiene por qué ampliarse: al reducirse los intereses, la cuota puede bajar sin tocarlo, y se ajusta al diseñar la operación. Puede haber costes iniciales, como la cancelación de los préstamos anteriores y la formalización de la nueva financiación, y el estudio previo indica si compensan. La vivienda actúa como garantía, y el objetivo es mejorar tu capacidad de pago y reducir el riesgo de impagos futuros.
Si ya no tienes ingresos estables que demostrar, no es la vía inmediata, y conviene estudiarla antes de que la situación se alargue. Puedes ver cómo funciona en nuestra página de reunificación de deudas urgentes. El resultado exacto depende de tu situación de partida: por eso en Agencia Negociadora analizamos tu caso concreto antes de proponer una solución, sin coste ni compromiso.
¿Puedo entregar la casa o venderla antes de la ejecución?

Cuando no puedes pagar la hipoteca, entregar la vivienda al banco o venderla son dos opciones posibles, pero ninguna es automática, y conviene valorarlas como alternativa, no como primera respuesta. La dación en pago consiste en entregar la casa para saldar la deuda, y el banco debe aceptarla. Dentro del Código de Buenas Prácticas, sus requisitos son acumulativos: si falla uno, no procede.
Explicamos esos requisitos con cifras en nuestro artículo sobre la dación en pago y sus efectos.
Vender la vivienda antes de la ejecución puede dar mejor resultado que una subasta judicial si el inmueble vale más que la deuda, siempre que actúes antes de que el procedimiento avance. Vender por tu cuenta te permite decidir el precio y los plazos, algo que no ocurre en una subasta.
Preguntas frecuentes sobre no poder pagar la hipoteca
¿Me pueden embargar la nómina si no pago la hipoteca?
No de forma inmediata: el banco tiene que reclamar la deuda y, si no se resuelve, iniciar un procedimiento. Cuando hay un embargo, la ley limita qué parte del salario se puede embargar, así que conviene consultarlo con un abogado antes de llegar a ese punto.
¿Cuántas cuotas de la hipoteca se pueden dejar de pagar?
Para exigir todo el préstamo, el banco necesita impagos del 3 % del capital concedido (unas 12 cuotas) en la primera mitad del préstamo, o del 7 % (unas 15 cuotas) en la segunda, además de un requerimiento de pago con un plazo mínimo de un mes. No es un margen para esperar: cuanto antes hables con el banco, más opciones tendrás.
¿Qué hago si no puedo pagar la hipoteca y tengo más deudas?
Haz una lista con la cuota, el tipo de interés y el plazo de cada una, y valora reorganizarlas. Reunificar agrupa varias deudas en una sola financiación con una única cuota más cómoda, siempre que puedas demostrar capacidad de pago.
¿Cuándo conviene pedir ayuda profesional?
Cuando el hueco entre tus ingresos y tus cuotas no se cierra con una carencia o con cambios en tu presupuesto, o cuando tienes varias deudas a la vez. Un estudio previo indica qué opción encaja con tu caso.
Si no puedes pagar la hipoteca, en Agencia Negociadora podemos analizar tu caso concreto, sin coste inicial.
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