Las medidas de reforma y saneamiento para el sector financiero que aprobó el Consejo de Ministros del pasado viernes, imprescindibles para la clarificación de los balances de las entidades financieras, que permitirán una recuperación del crédito para empresas y familias a partir del año 2013, requieren instrumentos adicionales que eviten que durante todo este año el crédito permanezca congelado.
La Navidad es una época para disfrutar, pero también es uno de los momentos más peligrosos para tu economía. Cenas, regalos, viajes, lotería… el gasto se multiplica y, con él, también lo hace el uso de tarjetas de crédito. Lo que muchas personas no saben es que, si no se tiene cuidado, diciembre puede marcar el inicio de una espiral de deuda difícil de controlar.
En Agencia Negociadora de Productos Bancarios, cada año en Diciembre vemos cómo se disparan las solicitudes de ayuda de familias que han abusado de sus tarjetas y ya no pueden hacer frente a sus pagos.
El Observatorio de la Financiación Familiar de la Agencia Negociadora ha elaborado un sondeo demoscópico cuyas conclusiones reflejan una preocupante tendencia al pesimismo entre los españoles encuestados, mayores de edad y con hipoteca en vigor.
Las tarjetas de crédito son herramientas útiles… cuando se utilizan bien. Pero cuando se convierten en un recurso habitual para llegar a fin de mes, pueden transformarse en una trampa silenciosa que te arrastra al sobreendeudamiento. Cada vez más familias utilizan tarjetas de crédito no como un medio de pago, sino como un parche financiero. Se paga la compra del súper a plazos, se financian pequeñas reparaciones, regalos, recibos… y así, mes tras mes, se acumulan intereses, comisiones y deudas que parecen no tener fin.
La Agencia Negociadora de Productos Bancarios ha elaborado una guía con las posibles soluciones extrajudiciales para evitar la ejecución de un inmueble que no se puede pagar, después de haber constatado la gran receptividad de las entidades acreedoras a soluciones extrajudiciales pactadas.
Luis Javaloyes para El Confidencial
Hablar de cifras de morosidad del sistema financiero español es hablar de cientos de miles de dramas personales y familiares empujados por el desempleo hasta el precipicio de la insolvencia y del embargo de sus bienes hipotecados, que en la inmensa mayoría de los casos corresponde a una vivienda habitual, y principalmente de los segmentos más jóvenes de la población, los más sensibles al mordisco del paro.